Por qué a todos nos vendría bien consultar a un terapeuta 

Tanto en las épocas en las que todo va bien como en las que todo va mal, consultar a un terapeuta puede alegrarnos la vida y mejorar nuestra salud 

Two women laughing in a hammock

Muchos pensamos que ir a terapia es para cuando nos sentimos tristes o nerviosos; o para cuando perdemos un ser querido. 

Es verdad que la terapia es una herramienta muy eficaz para tratar la depresión, la ansiedad y el duelo, pero también puede ayudarnos a estar mejor de muchas otras maneras. 

Aquí enumeramos algunas maneras sorprendentes en las que la terapia podría ayudarle a llevar una vida más equilibrada.  

1. Puede ayudar a aliviar el dolor físico 

Muchas cosas pueden causar dolor, como las lesiones, las enfermedades, el envejecimiento e incluso el estrés. Los analgésicos pueden ser útiles, pero no tratan las emociones ni los hábitos que influyen en el malestar. Y es precisamente en ese aspecto que la terapia puede ayudar.  

Un terapeuta puede ayudarle a afrontar mejor el dolor crónico. Un tipo de terapia es la terapia cognitivo-conductual (CBT), que incluye técnicas como la relajación muscular y la imaginación guiada, que sirven para cambiar su percepción del dolor y no sentirlo tanto.  

2. Puede mejorar su relación con los demás 

Tenemos distintos tipos de relaciones, con nuestra pareja, con nuestros hijos, con nuestros padres y con nuestros compañeros de trabajo. Es normal que en todas estas relaciones haya malentendidos y situaciones difíciles. La terapia ayuda a conectarse más plenamente con las personas de nuestro entorno. Puede ayudarle a encontrar formas de comprender las emociones de las demás personas y hablar mejor. 

Parents with a child looking a laptop

Aproveche al máximo sus beneficios

Si es miembro de Aetna Better Health®, puede obtener más información sobre su plan. Inicie sesión en el portal para miembros para ingresar a su cuenta.

3. Puede ayudar a lidiar con problemas médicos 

Muchas personas con enfermedades crónicas sufren de depresión y ansiedad, y una salud mental deficiente puede dificultar el manejo de estas enfermedades. Hablar con un terapeuta puede enseñarle habilidades para tener el control de la salud, como por ejemplo: 

  • Seguir adelante con el tratamiento.
  • Evitar los hábitos no saludables para lidiar con situaciones, como fumar, beber alcohol o comer por las emociones.
  • Pedir ayuda. 
  • Centrarse en el cuidado personal. 

4. Puede ayudar a alcanzar objetivos

Todos tenemos sueños y objetivos que queremos alcanzar, como alimentarnos mejor, ponernos en forma, conseguir otro trabajo. Si siente que no puede avanzar, un terapeuta puede ayudarle a dejar atrás los hábitos y comportamientos que no le permiten continuar. Asimismo, puede ayudarle a crear un plan para alcanzar sus objetivos, así como darle consejos para mantener la motivación. Esto es algo que todas las personas necesitan.  

Aproveche cada sesión al máximo 

¿No sabe qué hacer cuando acude a un terapeuta? A continuación se presentan algunas formas de aprovechar al máximo el tiempo de la terapia.  

Anote lo que piensa. Antes de la sesión, anote los problemas o las preguntas que lo aquejen. Mantenga sus notas a mano en caso de que olvide algún tema. También es recomendable escribir en un diario de terapia. Puede usarlo para registrar lo siguiente: 

  • Lo que habló en una sesión.
  • Cómo le hizo sentir.
  • Lo que aprendió.
  • Los aspectos que le gustaría trabajar. 

Vaya dispuesto a abrirse. El terapeuta no puede leer su mente. Para obtener la ayuda que necesita, diga lo que piensa. Además, manténgase abierto a probar los consejos y herramientas que le brinde su terapeuta.   

Prepárese. Es posible que el terapeuta le dé alguna tarea; por ejemplo, escribir algo o practicar alguna destreza. Esta es su oportunidad de poner en práctica lo que trató durante la sesión. Según estudios realizados, quienes hacen la tarea de terapia tienen mejores resultados. 

Su plan de salud puede cubrir un terapeuta u otros tratamientos de salud emocional y psicológica. Consulte el Manual para miembros o el sitio web de su plan para obtener más información.

Señales del trastorno por consumo de sustancias 

Todas las personas pueden tener adicciones: adolescentes, personas adultas jóvenes, e incluso personas mayores. Pero las señales pueden ser difíciles de detectar. A continuación, algunas señales comunes que se deben tener en cuenta: 

  • Cambios en los hábitos de higiene o descuido de la apariencia.
  • Dormir más o menos de lo habitual.
  • Aislarse de amigos y familiares.
  • Salir con un grupo diferente de amigos.
  • Cambios en el estado de ánimo o el comportamiento.
  • Faltar a clases, tener notas más bajas o perder interés en las actividades.
  • Problemas de dinero sin explicación, o usted nota que falta dinero o algún artículo de su hogar.
  • Cambios en la salud, como por ejemplo pérdida o aumento de peso repentinos. 

¿Ha notado algunas de estas señales en un ser querido? Intente hablar con la persona sobre el problema. Recuerde hablarle con compasión y curiosidad, y evitar juzgarle.

 

Fuentes adicionales 

Estudio sobre la depresión y las enfermedades crónicas (International Journal of Nursing Sciences) 

Estudio sobre la tarea de terapia (Clinical Psychology) 

Señales del trastorno por consumo de sustancias (American Addiction Centers) 

 

 

Parents with a child looking a laptop

Aproveche al máximo sus beneficios

Si es miembro de Aetna Better Health®, puede obtener más información sobre su plan. Inicie sesión en el portal para miembros para ingresar a su cuenta.