Cómo cuidar de niños con trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH)
Cómo reunir al equipo adecuado que ayude a los niños a obtener buenos resultados
Para criar un niño hace falta una tribu entera, pero para ayudar a un niño con TDAH a desarrollarse hace falta un equipo. Después de todo, esta enfermedad afecta cada aspecto de sus vidas, como el modo en que se relacionan con otros niños o entablan amistades.
Afortunadamente existen buenas maneras de tratar el TDAH, aunque no todo es tomar medicamentos y mejorar. La Dra. Nina Sand-Loud, pediatra del desarrollo y de la salud emocional y psicológica en Dartmouth Health Children’s en Lebanon (Nuevo Hampshire), lo explica mejor. “Los medicamentos son solo una pieza del rompecabezas”, afirma. “Incluso el mejor medicamento para el TDAH no funciona como un antibiótico que cura una infección de oídos. Los medicamentos les brindan a los niños la oportunidad de adquirir las habilidades que necesitan para lidiar con el TDAH”.
Esto es así porque el TDAH es una enfermedad crónica, como la diabetes o el asma. “No desaparece y ya. Cambia con el tiempo y requiere un tratamiento constante”, dice la Dra. Sand-Loud. “Una persona con diabetes puede usar insulina, pero también es necesario que implemente cambios en su dieta y su estilo de vida. Lo mismo ocurre con el TDAH. Aun así, es necesario aprender a enfocarse y prestar atención para organizarse y escuchar. Y los medicamentos no pueden enseñarnos a ser organizados”.
Los medicamentos son solo una de las herramientas que necesita un niño con TDAH. Otra de ellas es el equipo de cuidado. Un estudio demostró que el cuidado que brinda un equipo es clave para mejorar los resultados de los niños con TDAH. Es en estos casos en que el personal escolar trabaja junto con el personal de cuidado de salud, y comparten información y conocimientos.
Hay muchos niños que podrían beneficiarse. A cerca de 7 millones de niños estadounidenses se les ha sido diagnosticado TDAH. Quienes padecen esta enfermedad son más propensos a tener otras enfermedades también. Asimismo, casi el 78 % padece otros trastornos de salud mental, emocional o psicológica. Por ende, es muy importante encontrar las mejores estrategias (y tener un equipo armado puede ayudar).
“Sin un equipo, puede ser fácil pasar por alto que un niño también tiene ansiedad o una discapacidad lectora”, dice la Dra. Sand-Loud. “Con un equipo, hay varios ojos para detectar problemas”.
El equipo de cuidado de TDAH de su hijo
¿Quién debería formar parte del equipo de TDAH de su hijo? La Dra. Sand-Loud sugiere los siguientes integrantes para comenzar:
Usted
Usted es la única persona que conoce a su hijo mejor que nadie. “El foco principal siempre son los padres”, dice la Dra. Sand-Loud. “Ellos son la base del equipo. Conocen en qué áreas su hijo se desempeña bien y cuáles le cuesta”.
Su hijo
“Incluso los niños pequeños pueden formar parte de su equipo de cuidado”, dice la Dra. Sand-Loud. “Le pueden decir si el medicamento sabe feo y saben cuándo parece estar surtiendo efecto. Además, es importante enseñarle a los niños desde una temprana edad que son responsables de su salud”.
El médico de su hijo
Puede ser el pediatra o el psiquiatra de su hijo. Es posible que ellos le hayan diagnosticado la enfermedad. Se encargan de administrar sus medicamentos y la salud en general.
El personal escolar
Los maestros, consejeros, entrenadores y otros profesionales pasan gran parte del día con su hijo. Podrían tener información importante para compartir. Además, a veces pueden adaptar las estrategias en el salón de clases a las necesidades de su hijo y pueden colaborar en la enseñanza de habilidades útiles, como la organización. No olvidemos al personal de enfermería de la escuela. A menudo ayudan a informar al equipo de cuidado sobre el progreso diario de su hijo. Asimismo, pueden asistir con la dispensación de los medicamentos durante la jornada escolar.
El terapeuta de su hijo
Un terapeuta puede ser conveniente incluso si su hijo no tiene ningún problema de salud mental, como ansiedad o depresión. Puede ayudarle a su hijo a mejorar sus habilidades sociales, a gestionar sus emociones, entre otras cosas. “Es normal que los niños con TDAH presenten dificultades con la regulación emocional”, afirma la Dra. Sand-Loud. “A menudo tienen estados de ánimo extremos y pueden tender a sentir las cosas con un poco más de intensidad”. Tener un terapeuta capacitado le permite a su hijo examinar sus sentimientos y encontrar mejores formas de sobrellevar situaciones.
Como en cualquier equipo, es importante que todos los integrantes del equipo de cuidado de su hijo trabajen juntos. Es posible que usted tenga que firmar formas de divulgación que los autorice a intercambiar información. Hable con el proveedor de cuidado primario de su hijo sobre otros proveedores que le brindan cuidado. Ellos pueden ayudar a coordinar el cuidado y a asegurarse de que todos estén de acuerdo con el plan de cuidado.
Fuentes adicionales:
Estudio sobre el cuidado brindado por un equipo y los resultados del TDAH: Journal of Emotional and Behavioral Disorders
Estadísticas sobre la prevalencia del TDAH: Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades